Los signos del zodiaco participan en una carrera

Todos los signos del zodiaco se reúnen para competir en una carrera de obstáculos. Se trata de un evento benéfico para erradicar el mal de ojo. ¿Quién ganará?

ARIES: Es un auténtico obús y, además, está convencido de su triunfo. Levanta la cabeza con orgullo y lanza cuatro bravuconadas al aire antes de colocarse en el punto de salida.

En cuanto el juez da el pistoletazo no se ve ni su estela… ¿Estará ya en la meta?

carrera

TAURO: Comienza a moverse con parsimonia, mientras no deja de preguntarse para sus adentros a qué energúmeno se le ocurrió organizar semejante tortura y comprometerle para participar.

Ya que ha decidido enfundarse las zapatillas de deporte, terminará la carrera. Llegará a meta este año… o llegará el que viene… pero llegar, llegará.

GÉMINIS: Sale a una velocidad pasmosa, acelera, acelera más… Y, de pronto, decide detenerse a charlar con el tipo que vende las palomitas. Le pide una bolsa. Se sube a la grada para ver correr a sus compañeros. Los anima mientras se come las palomitas. Después se va al puesto de limonada…

Quién sabe si está en sus planes seguir corriendo…

CÁNCER: Comienza a correr con mucho cuidado, no sea que vaya a darle un zapatazo accidental a alguno de sus compañeros. En todo momento, está pendiente por si hay alguien que se siente mal o se descalabra por el camino.

Va despaciiiiito y sin ningún afán de llegar el primero.

LEO: Corre deslumbrando a todos con su espectacular traje dorado y su sonrisa, ultra-blanqueada para la ocasión. Coquetea con los periodistas y se los echa al bolsillo.

Lo más seguro es que no llegue el primero, pero mañana todos los periódicos publicarán que Leo fue quien ganó la carrera.

VIRGO: No empieza a correr porque ha observado una deficiencia milimétrica en los puestos de salida. ¡No es justo que unos signos tengan ventaja sobre otros!

Hirviendo de indignación, se lo dice al juez. Eleva una reclamación a las autoridades deportivas. El público le abuchea porque no sabe qué carajos está formando en la pista… Y Virgo empieza a llorar de tanto estrés.

indignada

LIBRA: (Estilosamente vestido, por cierto.) Detiene su carrera y se va a poner paz entre los organizadores y Virgo, que sigue protestando. Los deja a todos tranquilos y, después, se va a contarles lo sucedido a los periodistas, para que hagan bien su crónica.

¿La carrera? Bueno, ya correrá otro día…

trampas

ESCORPIO: Lo planeó todo con mucha anticipación. Durante los días anteriores excavó un túnel subterráneo para atajar camino. Además, instaló peligrosas trampas en el itinerario oficial y contrató a unos francotiradores para deshacerse de unos cuantos oponentes.

Todo en la vida tiene un precio y Escorpio está dispuesto a arriesgarse por la victoria. Lo malo es que, aunque su camino sea más corto, sus patitas no avanzan tan rápido como su mente…

SAGITARIO: Sale a toda velocidad, cual flecha disparada y -lo que son las cosas- le alcanza la bala de uno de los francotiradores de Escorpio.

¡No importa! Sigue corriendo con más motivación. Llegará el primero a la meta y así le taponan pronto la herida.

CAPRICORNIO: Empieza a correr desconcentrado, preocupado por todo el lío que formó Virgo y, en especial, por esos señores de negro que están apuntando desde arriba con un rifle.

Pero, en un tris, se mete en la carrera y empieza a dar veloces zancadas a un ritmo constante. ¡Qué determinación! ¡Qué nervios de acero! Sin duda, es un oponente peligroso.

ACUARIO: Comienza la carrera vestido con un gorrito obsceno y en faldita. ¡Sí, ¿qué pasa?! ¿Es que tiene que ponerse la misma ropa aburrida que usa todo el mundo?

Con la frescura que le caracteriza, les grita a sus compañeros que, como se trata de un evento especial, lo suyo es correr de manera diferente: — ¿Qué tal en zig-zag? ¿Y si nos quitamos la ropa y corremos en bolas?

PISCIS: Corre y piensa a la vez. Mira a su alrededor y no se cree lo que está pasando: — ¿Qué hago? ¿Corro o me espero a que terminen de discutir? ¿Me quito la ropa y continúo en bolas? ¿Y si me disparan como al que iba delante? ¿Habrán regado el césped?

Piscis se satura. Y, harto de que ese momento de su existencia se llene con tanta pregunta, se detiene: — Yo me voy a mi casa.

Mientras tanto, en la meta está Aries, que hace media hora que ha llegado. De un agujero ve salir a Escorpio con su aguijón listo:

Carnerito, carnerito… Ven aquí que te cuelgue la medalla

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