Ligando en el gimnasio con los signos del zodiaco

Es hora de definir las curvas y rectas de nuestra geografía corporal. Nos inscribimos en el gimnasio con esa motivación, pero… ¿y si aprovechamos esa circunstancia para ligar un poco?

Vamos a ver cómo acercarnos a cada signo del zodiaco sin salir escaldados.

Aries

Ahí va el carnero. Lleva la ropa ceñidita y el rojo abunda en su atuendo. Lo encuentras empleándose a fondo en su ejercicio, dándolo todo sobre una máquina.

Espera a que termine, porque a aries no le gusta que lo interrumpan cuando está en plena rutina.

Después, una buena idea sería acercarte a pedirle su sabio consejo. Si capta tu admiración, estará encantadísimo de asesorarte.

Tauro

El toro está fuerte como un ídem. Lo encontrarás en las máquinas de levantamiento de pesas, dándole más tono a su musculatura.

Es atractivo y coqueto. Mira cómo muestra su cuidado abdomen y sus piernas bien torneadas.

Puedes entrarle ofreciéndote a ayudarle a cambiar las pesas de la máquina o, mejor aún, para invitarlo a tomar algo cuando termine la sesión. ¡Uy! Esto sí que tiene que ser efectivo…

Géminis

Verás que el signo de los gemelos brinca de una máquina a otra, sin permanecer en una sola por mucho tiempo.

Parlotea con los presentes e incluso puede estar hablando por teléfono mientras cumple con su rutina.

La propuesta de aproximación está en su punto débil: lo intelectual.

Si lo encuentras leyendo, dile algo sobre que ese libro o artículo es interesante. Si está escuchando música, pregúntale cuál es, porque se nota que es buena para el ejercicio.

No te olvides de que a géminis le encanta conocer distintas opiniones, gustos, puntos de vista, etc.

Cáncer

El cangrejo es ese tímido que está por ahí perdido en la última fila y que va a su bola.

Procura no llamar mucho la atención y, a veces, se pone nervioso cuando una máquina del gimnasio no va bien, dejándolo ver con una risilla discreta.

La mejor manera de aproximarse es pidiéndole consejos, por ejemplo, sobre si estás usando bien o no un aparato.

Con este sencillo gesto te habrás ganado su simpatía y su diligente ayuda.

Leo

El león está sudando a mares y desprendiendo feromonas sobre una máquina infernal. Aunque lleve el pelo recogido, leo siempre es reconocido por su poderosa y frecuentemente frondosa melena.

No es tímido, pero si va al gimnasio es para moverse y no para hacer vida social.

La manera de aproximarte pasa porque el felino capte tu admiración. Cómo le fascina que su anatomía provoque suspiros…

Sé directo y hazle saber que es la belleza más impresionante del gimnasio, y que te gustaría conocerle mejor.

Si bien no hay garantía de que esto funcione, es la mejor alternativa.

Virgo

Virgo tiene un cuerpo cuidado y suele apuntarse a ejercicios que requieran movimientos precisos, como yoga, tai-chi o pilates.

Le molesta mucho la gente que va al gimnasio a ligotear, por lo que hay que abordarlo con mucho disimulo. Virgo es un rato listo, pero procura que no se percate de tus aviesas intenciones.

También funciona con él el recurso de pedir asesoramiento e información de todo tipo. Ninguno está mejor informado.

Libra

Lo reconocerás por su estilo grácil, coordinado.

Es muy raro que lleve puesto el chándal de su madre o una camiseta descolorida del año de maricastaña. Su ropa es moderna y preferiblemente de marca.

Después de la sesión, sale de la ducha hecho una monada.

Para aproximarte a libra tienes que ser decidido. Con balbuceos tímidos no te tomará en serio.

Háblale de algún evento cultural, de la última película de Kim Ki-duk o de lo que se te ocurra que sea fino y artístico.

Escorpio

Un gimnasio es el último lugar de la Tierra donde encontrarás a escorpio, que es más dado a ejercitarse en solitario. Pero, si decide ir, lo encontrarás dando mamporros en las clases de karate o kick-boxing.

Su aspecto, poco prometedor en ese territorio, se asemeja al de un presidiario.

Le “gustan” los sufrimientos y le seducirás así: quejándote. Llamarás la atención de su aguijón cuando vea que odias el gimnasio tanto como él. “No puedo más. Me saldrán agujetas hasta en las costuras…

Por el contrario, nada de risitas mientras que escorpio hace sus ejercicios. Te inyectará una mirada que hará que no vuelvas a poner tus pies cerca de él.

Sagitario

Adora moverse y todo lo deportivo. Además, aprovecha el ratito del gimnasio para socializar.

Lo reconocerás por su perenne sonrisa y por esa disposición a irse a jugar partidillos con los compañeros. Le encanta divertirse con la panda.

La clave para aproximarte a sagitario es convertirte en su amigo y, para eso, nada mejor que invitarlo a tomar algo por ahí.

Sagitario muy difícilmente se opone si lo invitas a ir a un buen restaurante.

Capricornio

A capricornio no le gusta nada que ninguno de sus conocidos lo vea sudando vulgarmente sobre una bicicleta estática. Ir al gimnasio no es algo que le fascine, por ese motivo.

Suele ir muy limpio, con su camisetita blanca y las zapatillas de deporte más caras del mercado.

Para ligar con capricornio has de ser clásico. Por ejemplo, inicia la conversación preguntándole por sus zapatillas.

Y algo muy importante… En cuanto tengas la oportunidad, deja claro que tienes trabajo estable y no eres un “arrastrao” de la vida.

Acuario

Acuario estará probando la máquina más nueva que haya llegado o se habrá matriculado en el curso más novedoso del gimnasio.

Irá vestido de manera excéntrica, habitualmente colorida y mantendrá su teléfono cerca de él.

A acuario le fascina hablar sobre temas de actualidad. Así es que si hay una noticia que resalte en el periódico, aproxímate a él dando tu opinión bien fundamentada.

Si no encuentras el tema, simplemente, preséntate. Acuario adora conocer gente nueva y le gustan especialmente aquellos que se presentan sin dar rodeos.

Piscis

El soñador y despistado piscis es ése que lleva los calcetines de distinto color, la camiseta al revés o que se ha anudado mal los cordones de las zapatillas.

Posiblemente te lo encuentres en la piscina o en clase de yoga.

Si no está ahí, es ése que está canturreando mientras hace su rutina.

Al pescadito le gusta socorrer y ayudar a la gente. Así es que, si quieres llamar su atención, finge que tienes un tirón o que te has mareado con los ejercicios.

Irá presto a salvarte y, si le dices que detestas tal o cual ejercicio, se sentirá más contento todavía.

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El desvarío deportivo anterior, está basado en este post de En Plenitud. Puedes ampliar información en él, si lo deseas. 😉

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