Atrapados con Sagitario en la bodega del avión

¿Qué harías si, en pleno vuelo, estuvieras atrapado con Sagitario en la bodega de un avión, mientras una anaconda está a punto de salir de su caja?

Como ves, es una situación de la vida cotidiana.

Así lo resolverían nuestros amigos del zodiaco, a falta de que tú les propongas otras opciones.

Atrapados con Sagitario en la bodega del avión

La sedaron, pero el efecto no duró demasiado. Poco después de despegar, la anaconda de 20 kilos que viaja en la bodega, está despertando.

Ha olido a Sagitario, que se coló de polizón entre el equipaje y también está despertando de su siesta.

Y huele a una tercera criatura, que ha acabado en la bodega porque un “amigo querido” la facturó con rumbo a Brasil para mandarla lejos.

La criatura del zodiaco despierta. Pide auxilio. Y Sagitario la saca del paquete postal que preparó su “amigo querido”.

atrapados con sagitario

Ya están los tres: la anaconda, Sagitario… y ese signo del zodiaco.

PISCIS

Tras unos instantes de desconcierto, transforma un bolígrafo en un flautín para encantar a la serpiente con una bella melodía.

No consigue encantarla. Pero sí que le encante la música y permanezca aplacada.

Durante toda la travesía, Piscis permanece soplando. Y Sagitario vuelve a dormirse.

ACUARIO

Ya que Sagitario saca a Acuario del paquete, comienzan a contarse sus respectivas historias. ¿Cómo acabó allí cada uno?

Eso lo enlazan con aventuras anteriores, ya que ambos tienen mucho palique.

Ignoran a la serpiente. Y esta, que lleva hambre, está asomando ya medio cuerpo de su caja.

CAPRICORNIO

Capricornio piensa en el “amigo querido” que le ha hecho semejante faena. Planea minuciosamente cómo va a devolverle la gracia.

Su concentración es tal, que no escucha los gritos de Sagitario cuando le ataca la anaconda.

Su cuerpo está tan rígido que, cuando la anaconda decide enroscarse a él/ella, le duele y desiste. La dureza de Capricornio es la de un pilar de hormigón.

ESCORPIO

Ve venir la tragedia. Intenta prevenirla hipnotizando a la serpiente.

¡Porras! Esta vez no funcionó. Pero sí pudo convencerla telepáticamente de que se merendase primero a Sagitario.

Con ello gana un poco de tiempo.

LIBRA

Libra y Sagitario ven el lado amable de la situación. Conectan enseguida.

En cuestión de minutos, improvisan una coreografía (el baile de la anaconda), la suben a Youtube y se convierte en un hit mundial.

Por un ratito, al menos. La anaconda está preparada para lanzarse sobre uno de ellos.

VIRGO

Por favor, ayúdame también a llegar a la cabina de pasajeros, le dice Virgo a Sagitario.

Sagitario le informa de que la bodega está asegurada para no poder abrirse, ya que en ella viaja la señorita anaconda.

El estrés de Virgo es tal, que se lanza sin pensarlo contra lo que parece una puerta… No tiene éxito. Pierde el conocimiento.

Y Sagitario piensa que lo oportuno hubiera sido no sacarle del paquete.

LEO

Tras su liberación, Leo afirma con efusividad que aquello es la aventura de su vida. Sagitario se alegra lo indecible.

Ambos se quitan la ropa. La arrojan hacia la serpiente y se lanzan el uno al otro.

La anaconda, atónita, no puede creer que le estén arrebatando SU papel.

CÁNCER

Sagitario intenta consolar a Cáncer, que entre sollozos le da las gracias por sacarle del paquete.

Apenas supera esa crisis, observa a la anaconda… y vuelve a entrar en otra.

¿Quién puede ser tan cruel para haber arrebatado a este animalito de su entorno?

GÉMINIS

Ya que no tienen nada mejor que hacer, Géminis y Sagitario se ponen de acuerdo enseguida en curiosear entre los equipajes y el resto de carga.

Total, su invasión de la intimidad ajena quedará impune en cuanto la serpiente los enrosque. Nada puede ir a peor.

Y en ese instante descubren… ¿Explosivos a punto de estallar? ¡Nooooo…!

TAURO

Tauro llega a una solución práctica y sensual. Le propone a Sagitario:

– Ya que el asunto va de comer. ¿Qué te parece si nosotros atacamos y nos la comemos a ella?

Sagitario, aunque ha comido de todo en esta vida, no pasa por esa. Abronca a Tauro por su falta de escrúpulos. ¿Cómo van a atacarle a una pobre serpientita?

Instantes después, la pobre serpientita le da un abrazo enrollado a Sagitario.

ARIES

Con rapidez vertiginosa, Aries y Sagitario encuentran unos paracaídas y dan con la manera de forzar la puerta que comunica con el exterior del avión.

Arrean un golpe a la serpiente para volverla a dormir. Fuerzan la salida. Y, aprovechando que sobrevuelan la selva amazónica, ¡saltan!

Todos con paracaídas: la serpiente, Aries y Sagitario. A ver qué les espera en tierra.

¿Qué harías tú?

¡Vaya aventura! Mucho más tensa que aquella en la que te quedaste encerrado con la estrella Leo en su camerino.

Para manejar esta situación, ¿coincides con algún signo del zodiaco? ¿Propones otra opción para tu signo?

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Comments

  1. Scorpionna says:

    Teniendo en cuenta que una anaconda tarda horas o incluso días en hacer la digestión… escorpio sobrevive y tiene tiempo para idear estrategias y salir de ahí.

    • Casandra says:

      Entonces da tiempo a que el avión aterrice de sobra. 😆
      Saludos, Scorpionna!!

  2. Luau virgo says:

    Jajajajajaja me he reído demasiado con mi signo al solo recodar el mega golpe que se dio al ver la anaconda JAJAJAJAJA

  3. Siiii!!!! Aries y Sagitario, pero después de unas risas de muerte :)))) aunque sea por el pánico

  4. Felipe says:

    Te faltó decir sobre Virgo que haría un análisis de la situación y actuaría con la lógica más impecable, aparte de buscar la puerta, intentaría ver otras opciones criticaría a quien a metido ese “bicho” en un avión sin asegurar bien etc. y en último término hasta se sacrificaría por su compañero Sagi en aras de la amistad…su mente analítica responde mejor que nadie en esas situaciones y como sea ascendente Capricornio o Escorpio… 😉
    Saludos.

    • Casandra says:

      Sí, eso se parece más a los Virgo que conozco, ja, ja… Tu propuesta está bastante mejor. En la entrada pinté a un Virgo más desesperado e impulsivo.

      Gracias, Felipe. Saludos! 😀

  5. me ha gustado la idea de Aries con sagitario. me ha causado ternurita la de cancer de proteger al animalito.

    soy leo y ascendente tauro. pues me gusta comer a veces si , aveces no. no me gustaria comer a la anaconda .
    pero siempre siento una atracción a sagitario. jajaj y si que seria la aventura de mi vida.

  6. Jajajaja!

    Yo y Sagitario?…En serio??…Pues no me he encontrado aún con un Sagitario aún….Caramba, que me pierdo toda la aventuras, leches!!!..Jajajaja….Ufff…ufff…Qué calor, por dios!…

    • Casandra says:

      La realidad supera a la ficción muchas veces. Quién sabe qué aventuras te esperan, Angie… Puede que con Sagitario. 😆

  7. Primero, hago una serie de estrategias para conseguir inmovilizar a la serpiente usando el contenido del resto del equipaje, luego utilizando como carnada algún objeto que atraiga a la serpiente, para que esta caiga por su propio arrastre a una de las maletas, antes vacía y encerrarla.

    Saludos, Cas.

    • Casandra says:

      Eso es mucho mejor. Pero este Virgo no pudo mantener la calma el tiempo suficiente para pensar en ello, ja, ja…
      Saludos, Des. ¡Gracias! 🙂

  8. eliseo sagitario bordes says:

    Que mala suerte con geminis y los explosivos. al parecer no era su dia

    • Casandra says:

      Pues, no. Lo facturan a la otra punta del mundo. Se queda encerrado con una enorme serpiente hambrienta. Y descubre los explosivos… El “amigo” que lo facturó se aseguró de que le costara salir ileso, ja, ja…

      Pero yo creo que, con la suerte de Sagitario, al final pasa algo para que se salven los dos. 😀

      Gracias, Eliseo. Saludos!

  9. TswordZ says:

    Mientras termino de setirarme trato de atar los hilos sobre cómo llegué ahí. El de la bromita no se la llevará pelada.
    Aún estaba maquinando cuando veo salir de una caja la cabeza de la anaconda. Miro de reojo a sagitario, que esatba distraído, y comienzo a pensar en las opciones. El tamaño del reptil me impediría controlarla por mi cuenta, pero quizás con su ayuda…

    —Eh, sagi. Creo que tenemos problemas.

    Sagitario está distraído leyendo una revista de viajes, deliberando qué lugares podría visitar. Lo llamo un par de veces más, pero al no tener respuesta salto sobre las maletas y le propino una patada en la espalda.

    —¡Despierta ya! Si no quieres terminar como alimento de serpiente escúchame. Allá hay una anaconda… que por desgracia está mirando hacia acá. Vamos a meterla de nuevo a su jaula. Yo voy a por su cabeza y tu´por el cuerpo. Tratemos de meterla de vuelta a su jaula. ¿Vale?

    Sagitario dio una mirada a la serpiente y hasta pareció alegrarse. Seguro estaba pensando en esto como otra aventura. Por mí estaba bien mientras me ayudara. Traté de acercarme por un costado, pero la serpiente tenía puesta su mirada en mí.

    —A la cuenta de tres… Uno… ¡Tres!

    Me acerqué hacia delante a lo que la anaconda se lanzó hacia mí. Ya lo había previsto, por lo que di un paso corto hacia el costado para luego con un giro quedar sentado sobre ella. Apreté con fuerza su cabeza contra el piso con ambos brazos. Sabía que estos bichos tienen más fuerza para morder que para abrir la boca… ¿o esos eran los cocodrilos? Daba igual, ahora mismo era mi mejor jugada. La anaconda se retorcía y giraba sobre sí misma para sacarme de encima, pero en cuanto se volteaba yo hacía lo mismo con su cabeza para volverla a dejar pegada al suelo.

    —Tsk… no pensé tendría tanta fuerza… ¡Sagitario!, ¿cómo vas por allá atrás?

    Di una rápida mirada y comprobé con horror que el arquero no estaba en su posición. Miré alrededor y vi que sagitario estaba al otro lado de la bodega, mirando una caja grande. Un rugido se oyó desde dentro y un escalofrío recorrió mi espalda.

    —¡Listo! —excalmó sagi mientras le quitaba los seguros a la jaula. —Ahora sí que será una gran aventura.

    Seguido de eso, echó a correr hacia mi posición. Por su parte, la anaconda no dejaba de sacudirse, así que aproveché unos de sus movimientos para impulsarme hacia el costado. Valiéndome de brazos y piernas avancé lo más rápido que pude por sobre el equipaje. Di una pequeña curva para encontrarme con sagi y luego salté hacia el lado. Avancé un par de metros antesd e esconderme en medio del equipaje mientras oía al arquero gritar por el ataque de la anaconda. Los gritos alertaron al tigre, que salió de su jaula y se unió a la masacre.
    No tenía ganas de ver cómo se desarrollaba la “aventura”, así que rodeé la bodega y raudo entré a la jaula del tigre, previa comprobación de que estuviera vacía, claro. Vi el funcionamiento de los seguros y cerré los que podían abrirse por dentro. Ya no se escuchaban gritos, pero sí rugidos. Supuse el tigre tenía apetito de carne de serpiente. Por mí bien. Así habría una bestia menos de la que preocuparse. Ahora el tema sería sobrevivir a las bajas temperaturas que suele haber durante el vuelo. Tal vez si pudiera acercar algo del equipaje podría encontrar suficiente ropa.

    • Casandra says:

      😆 Has hecho la aventura más peligrosa todavía… 😆

      No sé yo quién ganaría entre la anaconda y el tigre. Sagitario parece que está descartado. 😆

      Tengo la sensación de que muchos Escorpios votarían por esta opción. Le echó más sangre fría que la serpiente a la hora de la verdad.

      Gracias, TswordZ! Un desenlace muy emocionante. Ahora, a aguantar hasta el aterrizaje el fresquito y el ataque a la jaula del bicho que quede vivo. 😆

      • TswordZ says:

        Jajajaja, pues sí. Se me pasó por la mente la idea de usar a sagi como el sacrificio, pero no quise ya que me había sacado de ahí… pero claro, si luego aporta en aumentar el problema, pues que lo arregle él mismo 😛

        Y sí, con suerte la pelea entre reptil y felino dura lo suficiente para escabullirme fuera de mi protección y entrar unas cuantas malestas con las que atiborrarme de ropa hasta que toquemos tierra 🙂

        • Casandra says:

          Eso ya es tener demasiada suerte. 😆

          Aunque hemos dado a Sagitario por descartado, cuando a lo mejor se sacó el látigo a lo Indiana Jones a última hora… Di que sea una aventurera guapísima que amarra a las bestias y luego va a verte a la jaula.

          Ya tenemos otro final para elegir. 😆

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