Razones para no salir con ningún signo del zodiaco

Te hemos enumerado buenas razones para enamorarte o hacer buenas migas con cada signo del zodiaco y hoy nos ocupamos de todo lo contrario: De esas peculiaridades de cada uno que podrían hacerte salir huyendo.

Anteriormente, publicamos algo parecido, resaltando el lado más odioso de cada signo. Fuimos horrorosamente malvados, pero lo que vas a leer no es culpa del Horroroscopo, sino de Kim Rogers-Gallagher (en Astrology Weekly), adaptado como buenamente hemos podido.

Aunque quizás tú no te diviertas tanto leyendo como lo pueden hacer esos amantes despechados que hayas dejado por el camino. 😉

Aries

¿Buscas una pareja que sea madura, reflexiva, atenta y totalmente desinteresada? Entonces, no elijas a aries.

Te sorprenderá su capacidad para meter seis veces “yo” en cada frase. Da portazos, conduce como un loco y grita como un bebé rabioso hasta que consigue lo que quiere.

¿Rabietas, aries? No, qué va… ¿Impaciente? No, por supuesto que no. Está dispuesto a esperar por lo menos 4,5 segundos por conseguir una mesa en el restaurante a la hora de la cena; otros 5 segundos para que llegue el camarero corriendo a servir la comida (que habrá intuido que aries quería); 7 segundos tarda en comer, una vez que el plato está en la mesa. Te mira. – Ya está. Te espero en el coche cuando termines. ¡Oh! ¿Todavía vas por la ensalada?

Tauro

Para pasar el rato, no salgas con tauro. A tauro le gusta comprometerse y, en una de ésas, te llevará directo a comprar los anillos del casorio.

Pero, si estás buscando una pareja materialista y mega-posesiva, ¿para qué vas a buscar más? Tauro es una buena elección.

Tus temores pueden ser: ¿Es tauro un comilón que engorda por minutos cada noche frente a la tele? ¿En serio que es tan cabezón y tan lento como reza la leyenda?

Verás, tanto si esperas que tauro cambie de idea respecto a algo como si quieres que esté listo para mover sus posaderas del sofá, lo mejor es que esperes tú sentado. Busca un libro gordo para leer u observa cómo te crecen las uñas mientras tanto.

Géminis

¿Es géminis tan cambiante como parece? ¡Oh, no! Sólo se distrae con facilidad. Por si acaso, si sales con géminis, conduce tú.

En la cita, habrás de estar preparado para que te cuente TODO sobre lo que sea, sin omitir un detalle. Este signo no se ahorra ni una minúscula palabra; cada una es tan importante como la anterior.

Comenzará a hablarte sobre su primer juguete; saltará a contarte la historia del delantal de su abuela; de ahí, a la migración de las mariposas en Morelia… La cabeza te dará vueltas e irás al baño para tomarte un respiro.

Pero no te preocupes. Cuando vuelvas te contará qué tabla de ejercicios hace para mantener sus glúteos firmes.

Cáncer

De cáncer conocemos su gusto por la intimidad. Es hogareño y muy, muy, muy apegado a su familia. Y tú, de primeras, eres un desconocido. No le hagas preguntas demasiado personales por lo menos en un año.

Si tu idea de diversión es pasar un buen rato con cáncer, su madre y/o sus hijos, tricotar, hacer punto de cruz, ver la ecografía del bebé (una y otra vez), leer libros de cocina y hacer galletas de chocolate con formas encantadoras, has encontrado a tu pareja ideal. Enhorabuena.

¿Es verdad que cáncer se pone de mal humor fácilmente? No, sólo si tú dices algo que le siente mal. (Es decir, cualquier frase es buena.)

¿Es tan pegado y posesivo? Tampoco tanto. Una vez que tiene confianza en ti, te deja salir solo/sola a la calle. Pero antes se asegura de que llevas paraguas, bufanda, alarma antivioladores y protector solar, por lo que pueda pasar.

Leo

¿Buscas una pareja fácil de llevar? ¿Alguien separe su ego de las situaciones y no se lo tome todo como algo personal? Descarta a leo, entonces.

Además, la pareja leo da mucho trabajo. Tendrás que recordarle lo bien que le queda el pelo, lo maravillosamente que ha combinado el jersey con el color de sus ojos, lo impresionantemente bella que ha amanecido como mínimo… unas 18 veces diarias. Y eso sólo para que se aplaque.

Si no lo haces, te pondrá mala cara y te dirá que ya no le amas. No importa que estés en el quirófano a punto de ser operado. Podrías haberle dicho al anestesista que te marcara el número, ¿o no?

Prepárate para que tu vida se convierta en una telenovela de mucho moco, con entradas y salidas dramáticas ¡y a lo grande!

Virgo

Si estás pensando en salir con virgo, invierte buena parte de tu presupuesto en hilo dental, cepillos anti-pelusas, guantes de goma y demás útiles de limpieza y desinfección.

¿Es virgo un monstruo obsesivo de la limpieza? Claro que no. Pero se fijará en si tienes pelusilla en el ombligo, en el sarro de tus dientes y en cómo dejas el váter después de usarlo, entre otras pruebas de pulcritud. Y, como no des el aprobado, vas fuera.

Ya que pases el examen, prepárate para la diversión apoteósica ordenando la biblioteca, organizando el cajón de los cubiertos de la cocina o pasándole la aspiradora al coche. ¿Otra vez? ¡Oh, sí! ¡Qué gozo!

¿Y es virgo tan hipocondríaco? En absoluto. Aunque a ver a cuántos virgo conoces que no instalarían en su ordenador un manual actualizado de diagnósticos médicos.

Libra

Si quieres que libra elija entre varias opciones, acampa donde te pille la noche mientras se decide. Pues eso, que libra no es famoso precisamente por su agilidad tomando decisiones. Pero sí es habilidoso contándote trolas.

¿Es que libra es mentiroso? Bueno, no en realidad. Quizás. Puede que un poquito. Depende.

Si libra sabe que quieres escuchar la verdad, te la dirá al 100%, a menos que libra intuya que no la encajarás bien. Para asegurarse, te preguntará tu opinión y libra estará de acuerdo con ella. Eso no es mentir, ¿verdad?

A libra le importa mucho tu felicidad, en serio. Te escuchará y te sonreirá. Luego, cuando tú vayas al baño, vendrá un enemigo tuyo a ponerte verde y libra también le hará feliz suscribiendo su versión de las cosas.

Pero esto es poco probable que suceda, porque si libra es tu amorcito, no querrá quedarse solito sin ti. Qué le vamos a hacer… Estar solo no le gusta.

Escorpio

¿Buscas un amante que piense continuamente que le estás mintiendo? ¿Alguien que esté celoso de todo aquél que se te acerque, sin importar raza, sexo ni alguna otra característica? ¿Te encantaría que alguien te preguntase mirándote con recelo “Qué quieres decir con eso“, al menos una vez cada día?

Entonces, ya has encontrado a tu pareja. O, mejor dicho, escorpio te ha encontrado y lo seguirá haciendo. No importa dónde estés ni dónde te escondas. Escorpio estará presumiblemente detrás de los arbustos cercanos.

Mira tras de ti. Alguien te observa con sus prismáticos. ¿Cómo? ¿El de la media negra en la cabeza?

Ay, no. No te asustes. Escorpio puede parecer algo psicótico, pero luego te acostumbras. Tenerte en su punto de mira es su forma de decir “te amo”.

Sagitario

¿Sagitario te ama? ¡Has ganado el premio gordo! Aunque tendrás que asumir que es un signo propenso a los accidentes y no es que hablemos de los que pueda sufrir en sus viajes. Sagitario es de los que se lesionan caminando por la calle. Te enamorará su tendencia a tropezar una y otra, y otra vez.

Si eso no te importa, ni que tenga el don de decir lo más inoportuno en el momento clave, ni su escasa discreción, estás de suerte.

¡Uy! Y a ver si superas de paso las gracias escatológicas y guarradas que puede hacer en público sólo para echarse unas risas, mientras que la gente de la mesa de al lado se horroriza.

Capricornio

¿Buscas una pareja responsable, mega-trabajadora, que siempre lleve la agenda, el teléfono móvil, el fax y el ordenador portátil dondequiera que vaya? Entonces, firma el presente formulario en la línea de puntos. Has contratado al flamante capricornio.

Pero, antes que tú está el DEBER, compréndelo. Mientras capricornio está comiendo contigo, venderá sus acciones de Facebook, despedirá a un empleado ineficiente de su empresa y llamará a su secretaria para que avise a los de la tintorería para que tengan lista su camisa el jueves, a las 5:30 en punto. – ¿Decías algo? ¿Que hable? ¡Ah! Contigo, quieres decir… ¿Para qué? ¿Y esa risa a qué viene?

Acuario

Si te gusta la gente que no se tortura sistemáticamente con el afeitado o la depilación y lo mismo un día te sorprende con un mechón rosa en mitad de su cabeza, es que te gusta acuario.

Su armario es un poema. Puede haber ponchos, montones de chalecos extraños, camisetas hippies o de algún grupo heavy… Vamos, que si vas a regalarle una prenda de vestir, lo tienes muy fácil.

De todos es conocido el amor de acuario por las causas justas y su compromiso hacia ellas. Amor que viviréis a la par compartiendo interesantes actividades como fijar pegatinas protesta en la parte de atrás de su “furgo”, visitar antros donde nadie habla mientras un músico toca el sitar o manifestarse enérgicamente en la calle apoyando la causa que toque ese día. ¡Venga! ¡No nos moverán!

Piscis

¿Tu pareja ideal es ésa a quien le encanta la música ochentera y que se emociona con las bandas sonoras de Disney? ¿Te enamorarías de alguien que podría vivir en un pequeño apartamento con trece gatos, siete perros y un hurón de tres patas?

Si es así, ¡a quien necesitas es a piscis!

No es cierto que no le guste levantarse de la cama ni despegarse de la televisión. Si, en medio de la marabunta, puedes encontrar su ropa y darle instrucciones específicas de lo que quieres que haga con ella, puede incluso que te haga caso. ¡De verdad!

Y luego quizás te apetezca salir con piscis de paseo. Elige: ¿el cine, la piscina o el bar? Son sus sitios preferidos, aunque una vez en el sitio parezca algo desorientado. – ¿Qué estamos haciendo aquí?

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