Pistas para seducir a cáncer

cáncerAsí como hay signos relativamente fáciles a la hora de plantearse con ellos una estrategia seductora, frente a cáncer diremos todo lo contrario. Cáncer es difícil y, no sólo eso, sino que muy, muy difícil.

Al igual que con virgo, tienes que ir despacio hasta ganarte su confianza. Se necesita paciencia en dosis altas y una de las mayores barreras a saltar es esa inseguridad que a veces derrocha nuestro cangrejo. ¿Y cuando se pone gruñón, el crustaceo? Lo dicho: PA-CIEN-CIA.

Cáncer se toma el amor en serio. Necesita cariño y amor en dosis altísimas. Si tú te sientes como una fuente inagotable de amor y eres capaz de expresarlo continuamente, vamos bien. Sigamos.

Como hemos dicho, aproxímate despacio. Sonrisas, miraditas cómplices, notitas inesperadas… Cáncer posee una intuición casi mágica y al momento estará fabulando, haciendo gala de un romanticismo descontrolado.

Eso es un poquito peligroso, porque cáncer es una montaña rusa de emociones. Tú le lanzas una miradita tierna y lo subes al cielo, pero si, por ejemplo, te observa que hablas amablemente con otra persona, puede figurarse que aquello “es lo que no es“… y termina hundidísimo en la miseria.

Lo suyo es que compartáis momentos juntos hasta que el sentimiento mutuo vaya tomando forma. De paso, vas descifrando su compleja personalidad.

La clave de la estrategia está en hacer que cáncer se sienta seguro. ¿Difícil papeleta? Depende. Para signos muy independientes, como aries y leo, puede ser misión imposible, porque éstos ni por asomo se meten en según qué complicaciones emocionales. “Si quieres seguridad, te la das tú solito, guapo.” Pero si tú crees que en el amor se fusionan dos almas y eres un romántico sin remisión, cáncer no te defraudará.

¡Oh! Y, por si aún te lo estás pensando, considera también que cáncer es uno de los amantes más espectaculares. Tiene muchísimo mérito, porque lo ves con su carita tierna y no te lo esperas. Imagínate todo ese enorme potencial de intuición e imaginación al servicio del sexo. Sí, sí… Cáncer no duda en emplear ambos. Ufff… ¡Una maravilla!