3 Cosas en las que has de ser tolerante si vives con tauro

tauroSi vives con tauro o piensas vivir con alguien de este signo, seguramente ya te habrás dado cuenta de lo que te vamos a contar.

Pero, por si acaso no, aquí te resumimos 3 puntos fundamentales a tener en cuenta para tu convivencia con él/ella.

1. Tauro es testarudo

Tauro rebosa de amor, ternura y paciencia por todos sus poros, hasta el preciso instante en el que te empestiñas en llevarle la contraria en algo que tiene clarísimo.

En esos momentos has de ser muy hábil y tratar de que la discusión no vaya a más. Porque tauro no cederá de primeras, ni de segundas.

Si te empeñas en tener guerra, tauro comenzará a bufar y no perderá los estribos fácilmente. Pero, si continúas insistiéndole, se desatará su ira y te montará un cirio de aquí te espero.

Ya sabes. Trátale con guante de seda siempre que estéis en desacuerdo.

2. Tauro es posesivo

¿Posesivo? ¡Muy posesivo! Tauro es peor que E.T. y Gollum juntos: — MI casa, MI sillón, MI teléfono, MIS galletas, MI pareja, MI tesorooooo

Lo suyo es suyo. Sus cosas son sagradas y no se las toques sin permiso, bajo peligro de electrocución.

Y hazte a la idea de que tú también eres de “lo suyo“. Esto es fácil de llevar cuando otros intenten atacarte, porque tauro los coceará a todos. Pero es más delicado cuando tengas que darle explicaciones por un tubo.

Llévalo con buena filosofía. A tauro no le gusta que “lo suyo” esté rodando por esos mundos. Lo quiere bien resguardadito y en buen estado.

3. Tauro necesita placer

Tauro es una aspiradora de placer. Todo le parece poco. Ya te hemos contado que lo que disfruta con la buena comida, con la comodidad hogareña, con las manifestaciones artísticas, etc. Su cuerpo le pide placer todo el tiempo y sin él no sabe vivir.

A este respecto, no olvides uno muy importante: Su sentido del tacto. Tauro es mega-demostrativo físicamente. No se cansa de compartir besos, caricias, arrumacos…

Si tú no eres muy pegajoso en tus relaciones, supongo que vivir al lado de tauro será un suplicio. O te acostumbras y disfrutas tú también… o te vas a agobiar de lo lindo.

Más información, en las características generales de tauro.