Compatibilidad: Tauro y Géminis

taurogéminisAnalizamos la compatibilidad del tranquilo y estable tauro (signo de tierra y fijo) con el dinámico y curioso géminis (signo de aire y mutable). Dos vecinos que se llevan bien, pero que encuentran más problemas en las relaciones más profundas.

Principalmente, la clave va a estar en la velocidad: tauro es un tanque sólido que avanza hacia su objetivo; géminis es un bólido de carreras que no termina con una pista y ya está en otra.

Dicho de otro modo, tauro no lleva prisa. Avanza meditando cada paso. Géminis no puede permanecer en el mismo lugar ni con la misma idea demasiado tiempo. Es inquieto y amigo del cambio continuo.

Si logran armonizar esto, está todo hecho. Dicho así no parece tan difícil, ¿no?

Tauro y Géminis en el trabajo

Este dúo se complementa perfectamente en el trabajo.

Que le dejen a géminis el aporte de ideas y la voz cantante en las reuniones. Tauro lo hará genial en el tema de las finanzas y mantendrá el timón firme para lograr los objetivos.

Ambos suelen admirar sus respectivas cualidades y no tienen porqué surgir choques de importancia.

Tauro y Géminis como amigos

Géminis y tauro socializan de manera diferente. El toro es más de estar en casa y, si sale, se mueve por ambientes conocidos. Géminis, todo lo contrario: explora y disfruta conociendo y hablando con gente nueva.

El inconveniente es que, si géminis sigue el estilo de tauro, puede aburrirse como una ostra. Mientras que tauro, rodeado de gente y jaleo, quizás se agobie.

Pero, suponiendo que los dos cedan y se encuentren a gusto, se beneficiarán de sus inquietudes comunes.

¿Y es que se parecen en algo? Sí, no olvidemos que son vecinos en el zodiaco.

Tienen en común que los dos saben cómo pasarlo bien. Buscan el placer. Disfrutan aprendiendo y se sienten atraídos por el arte y la cultura. Si bien, tauro es más de escuchar y géminis, de hablar. Pero sigamos con los parecidos…

Son signos realistas. Ninguno de los dos es dado a fantasear.

En las relaciones, les gusta el juego limpio. Suelen ser amables, cordiales y no son partidarios de montar escenitas en público.

¿A que, visto así, no pinta mal?

Tauro y Géminis en el amor

Cuando géminis y tauro entran en el terreno amoroso puede suceder cualquier cosa.

En sus primeras citas, lo habitual es que géminis hable mucho. Ahí es donde tauro decidirá si esa persona peca de superficial y no le interesa o, por el contrario, queda cautivado por la vivacidad de su mente y lo interesante de sus conversaciones.

Ya que tauro esté decidido, no le faltará paciencia para conquistar el corazón de géminis. Se pondrá en plan cariñoso y atenderá todos los caprichitos del signo de los gemelos.

Claro que géminis se dejará conquistar o quizás decida no hacerlo, si llega a la conclusión de que tauro es un sosainas aburrido.

En el mejor de los supuestos, géminis se dejará querer. Lo que es más difícil es que quiera comprometerse en plan serio.

Menos todavía cuando tauro, que necesita mucha seguridad en sus relaciones, no le quite la vista de encima. Esa posesividad taurina no va mucho con géminis que, incluso cuando ha sentado al fin la cabeza, no pierde el gusto por revolotear y charlar con unos y otros.

La mayoría de sus discusiones pueden venir por esta cuestión, aunque tampoco faltarán las estrictamente domésticas como, por ejemplo, las que surjan por desacuerdos sobre cómo manejar el dinero.

He aquí otra pareja que habrá de aprender a entenderse. La recompensa puede ser muy buena para los dos.

Por una parte, gracias a géminis, tauro podría explorar una multitud de sensaciones placenteras (con lo que le gusta eso) y enriquecedoras.

Por otra, el volátil géminis podría asentarse un poco para desarrollar sus múltiples talentos, si se deja apaciguar por tauro.

Conclusión: Compatibilidad pasable, que requerirá que los dos cedan en los puntos que hemos mencionado, si desean construir una relación duradera y feliz. :)

Gracias a Amanda por pedirnos esta compatibilidad.