Compatibilidad: Aries y Cáncer

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Hablamos hoy de un emparejamiento dificultoso: el de aries (signo de fuego) y cáncer (signo de agua).

En el zodiaco hay pocos signos tan opuestos como éstos dos. Difieren prácticamente en todo: motivaciones, modos de actuar, estilo en sus relaciones y, en definitiva, en su manera de entender y encarar la vida.

Aunque algo importante tienen en común: son signos cardinales. Recordemos que los cardinales son los cuatro signos en los que se da el cambio de estación. Comparten su inquietud por pisar terrenos inexplorados, aunque en el caso de aries y cáncer huelga decir que no serán los mismos.

A grandes rasgos, aries y cáncer se entenderán sin grandes complicaciones en relaciones cortas o poco profundas. Una relación más comprometida demandará esfuerzo por parte de los dos. Como esto ya lo intuimos, vamos a hacer hincapié en cómo podrían amoldarse el uno al otro. ¿Te parece?

Aries y Cáncer en el trabajo

Para que estos signos no tengan dificultades a la hora de trabajar juntos, es necesario que el objetivo esté bien definido. Aun así, es natural que cada uno intente que las cosas se hagan a su manera. Y, previsiblemente, el líder aries será el que se haga con la voz cantante.

A cáncer esto le da igual, siempre que obtenga lo que quiere. Si no es así, entrará en fase cabezota y no parará hasta salirse con la suya.

Lo más recomendable, según las aptitudes que nos señala el zodiaco, es que cáncer maneje los asuntos financieros y que aries se ocupe de la motivación y el empuje de los proyectos.

Con que cada uno esté en su puesto, con las funciones bien definidas, aquí no hay mayor problema.

Aries y Cáncer como amigos

En una relación amistosa, el carnero y el cangrejo podrían complementarse bien, no sin hacer antes un ejercicio de tolerancia por ambas partes. A ver si no cómo congeniarían dos personas tan dispares:

  • De un lado, aries: extrovertido, expresivo, que proyecta confianza en sí mismo y hace gala de una sinceridad explosiva (a veces muy hiriente, sin tener la intención de que lo sea).
  • Del otro, cáncer: introvertido, retraído, reflexivo, compasivo, de apariencia tímida y humilde…

A cáncer no le va para nada ese aries altivo, que va tan a lo suyo y que dice auténticas burradas a la cara, sin tacto, con la excusa de la sinceridad. Ni a aries le va el paradito cáncer, con sus neuras, lloreras y cambios de humor tan radicales.

Pero, haciendo a un lado esa barrera (que me he tomado la licencia de exagerar para dar dramatismo), los dos pueden entablar una maravillosa relación simbiótica.

Aries mete la pata con mucha frecuencia, debido a su impulsividad. En cáncer hallaría comprensión y un consejo certero, incluso para problemas de grandes magnitudes.

Cáncer, que es tan introspectivo que a veces se harta de sí mismo, encontraría en aries a su Moisés libertador. Aries lo sacaría de su pequeño universo para que pudiese respirar aliviado.

En definitiva, los dos tienen en sus manos el ayudarse a salir de sus respectivos baches y agujeros.

Aries y Cáncer en el amor

Como hemos dicho, para el emparejamiento fugaz esta pareja se entiende bien. El trabajo duro vendrá si pretenden cimentar una relación duradera. Pero, vamos con el principio…

Muy probablemente, cáncer se sentirá atraído por ese aries tan activo, enérgico, explosivo, confiado, tan distinto de su persona.

A aries le ocurrirá lo mismo, viendo al discreto y encantador cangrejito.

A continuación, será el carnero el que mueva ficha, procediendo al reto de capturar a un cangrejo que no lo pone nada, pero que nada fácil. Cáncer no se fía de buenas a primeras y ahí es donde aries tendrá que mostrar una enorme dosis de tacto y sensibilidad para ganarse su confianza.

Si lo consigue, esto va pa’lante. 😉

Cuando arranca la relación, los dos tienen algo muy importante en común: aman con arrojo, apasionadamente, aunque sus estilos sean distintos. Esto es muy bueno.

También lo es que sus relaciones íntimas funcionen idílicamente. Aries es fuego puro y cáncer se vale de la sensualidad para mostrar su adoración al atractivo aries. Lo dicho, una maravilla. Aunque sólo se alcanzará ese nivel si cáncer se siente seguro en la relación. Que conste.

Ahora hablamos de escenarios más complicados. Por ejemplo, la convivencia.

A aries le encanta salir y entrar. Cáncer es más de quedarse en casita. La negociación se va a hacer imprescindible en este asunto.

¿Y la familia? Aries adora a su familia, pero es más independiente que cáncer, cuya devoción es más patente. Ya tenemos aquí otro punto de conflicto, que también se manifestará en su relación de pareja.

Cáncer es muy protector. A veces hasta se pasa de posesivo y controlador. Y, como no le gusta que se le note mucho, el muy pillín se vale del sentido del humor para que el otro no se de cuenta de que lo tiene fiscalizado.

Aries no siempre cae en la trampa y alguna vez montará la gresca por ello.

¿La economía familiar? Otro lío para esta pareja.

Cáncer mira mucho por el dinero, buscando seguridad y estabilidad. En cambio, para aries el vil metal sirve para disfrutar siempre que se pueda e interpretará que esa actitud de cáncer sólo es racanería.

Con el paso del tiempo, tantas discusiones y desencuentros provocarán el desgaste de la pareja, como es natural, y cada uno acentuará los defectos del otro.

Cáncer suele desaparecer de escena cuando se siente herido. Sufre y sufre, sintiéndose solo en su lucha por la relación.

Aries se ve desbordado por la extrema susceptibilidad de cáncer, sus depresiones espontáneas, sus caídas melancólicas súbitas y todo ese dramón que monta.

¿Cómo se arreglaría? Desde luego, centrándose en lo positivo. Y, ya que es aries el de la espontaneidad, podría comenzar dándole a cáncer lo que más necesita ante todo: cariño, muestras de amor.

Desde el cariño, aries aprendería a ser más sensible y empático, llevado por cáncer. Y, lejos de perder su esencia, aries a su vez le enseñaría a cáncer a tener más confianza en sí mismo y a ser más independiente.

Conclusión: Compatibilidad baja, que lo único que indica es que aries y cáncer habrán de hacer su mejor esfuerzo para que su relación funcione. Vale la pena.

Gracias a Eva y a Sarrilla por pedirnos esta compatibilidad.