¿Cómo sabes si le gustas a Leo?

leo¡Ay, por favor! Todos tus vecinos ya saben que Leo está por tus huesitos. ¿Cómo es que tú aún no te has dado cuenta? Una explosión nuclear pasa más inadvertida.

Aquí tienes algunos “detallitos” que delatan su interés por ti.

El despliegue de romanticismo

Leo es un signo muy exagerado. Y, si tú eres el objeto de sus desvelos, te lo demostrará a lo romántico, cómo no. Está chapado a la antigua en estas cuestiones.

Si te gusta la música, te dedicará tus canciones favoritas. Si te alegran las flores, las recibirás a mansalva.

O quién sabe por lo que le dará: Notitas cariñosas, miradas enfebrecidas, recitales de piropos, cánticos en la madrugada, etc.

romántico

Acaparamiento y celos

Horror. Aquí viene la peor parte si este Leo no te gusta o tu estilo es más relajado.

Leo no se limita a decirte que te idolatra con cada parte de su ser. Además, te lo demuestra. Su adoración por ti queda reflejada en sus acciones.

Todo el tiempo está pendiente de ti: “¿Qué quiere mi rey / mi reina?”

Si es un hombre, sigue la tradición. Éste es de los que te abren la puerta del coche y te colocan la silla en el restaurante.

Está tan fascinado contigo, que te sigue hasta la puerta del baño. Además de que necesita tu presencia como el respirar, no podría consentir que un ventilador osara despeinarte en el trayecto.

Aunque lo peor son los celos. Leones y leonas rugen furiosos cuando te ven coqueteando con otra persona.

Cuando Leo está en esta fase de atontamiento, es extremadamente posesivo y celoso. Si sales con él/ella, tenlo en cuenta.

Generosidad desbordada

De por sí, la generosidad de Leo es una de sus virtudes más sonadas. Ahora, imagínate hasta dónde llega cuando está desfallecido de amor por ti. (Hay que exagerar, al estilo Leo.)

Sus sentimientos desbordados se manifiestan también en lo material.

Te invitará a lo más caro. Sus regalos te dejarán sin aliento. Querrá impresionarte y lo conseguirá.

En definitiva, te hará sentir como en una de esas películas que culminan con la pareja besándose en un entorno de ensueño, mientras que coloridos fuegos artificiales iluminan la noche.

Vamos. Como para no darse cuenta…